La guerra por el fútbol es una batalla que mueve mucho dinero en nuestro país. El canal televisivo que tiene los derechos de su emisión tiene el poder. Javier Orive, director de As y SER deportivos de la Región de Murcia, contaba su experiencia a los alumnos de la UMH como trabajador de Prisa, grupo que está conflicto con Mediapro por este deporte.
La Sexta, que nació en 2006 a cuenta de Mediapro, arrebató el deporte rey a Prisa para despegar, “pagando lo que tiene y lo que no tiene” según Orive. La cadena desembolsó tales cifras por los derechos del fútbol y otros deportes que lo que genera la publicidad ya no es rentable. Orive afirma que Mediapro tiene tantos beneficios deportivos gracias al actual gobierno, y que “la guerra del fútbol es la guerra de ZP contra Prisa”. Esta situación ha contribuido a que la línea editorial del grupo que está detrás de Cuatro sea más beligerante con Zapatero.

Después de años de disputas y varias sentencias, los dos grupos se han visto obligados a pactar, y desde el verano se reparten el fútbol de manera equitativa. Al final, el único perjudicado por la guerra entre cadenas, políticos y los abismales pagos que no pueden afrontarse será el deporte en sí, porque si no se explota correctamente se irá al back-out.